Convocatoria: La violencia malvada

Propuesta de convocatoria
Caimán de anteojos, número 2
Achille Mbembe indica en su libro Políticas de la enemistad (2018) que la sociedad contemporánea vive tiempos oscuros, de mucha hostilidad. Hemos entrado en “la era de la gran brutalidad”, dice, que se caracteriza por las múltiples estrategias para tercerizar el terror: carteles, bandas armadas, sicarios, ejércitos paralelos, células políticas que funcionan fuera y dentro del Estado para desencadenar el miedo en la población.
Violencia malvada o violencia cruel que se autonomiza y crece gracias a la consolidación de modos de producción paralelos, que están divorciados de la responsabilidad y de la vida colectiva. “Vivir por la espada se ha convertido en la norma de nuestro tiempo”.
Ecuador y Latinoamérica en general parecen haber entrado de lleno en este oscuro panorama. Es hora de recurrir al archivo sociocultural para encontrar en nuestra propia historia -pasada y reciente- referentes que nos permitan enfrentar, asimilar, analizar o diagnosticar la nueva violencia. ¿Hay vida más allá de la violencia malvada? ¿Hay otros modos de sentir, de pensar y de hacer que puedan escapar a la violencia ciega, que desacraliza cuerpos y comunidades? ¿Qué papel juega la literatura ante estos fenómenos extremos?
La literatura ha sido un valioso referente en América Latina para analizar la larga tradición de nuestras violencias. Cristina Rivera Garza lo explica bien: “No sólo existe una relación estrecha entre el lenguaje escrito y la muerte, sino que además se trata de una relación reconocida -e incluso buscada activamente- por escritores de la más variada índole”. Artefactos que resisten a la muerte o abrevan en ella para buscar otro orden posible.
La literatura que enarbolaba la utopía parece haber quedado atrás en sus gestos e intenciones fundamentales, y ha dado paso a otras estéticas y otras urgencias, a otras concepciones de la práctica escritural que buscan dar con un tiempo en el que parece reinar la orfandad y la impunidad.
Este número de Caimán de anteojos busca reunir una masa crítica de textos, estudios y aproximaciones que analicen los nuevos términos de la violencia malvada y sus letales efectos sobre la vida individual, social y cultural. Asimismo, quiere subrayar la importancia de la producción literaria y cultural que crece en los nuevos abismos y busca brillar con luz propia en medio de la fatalidad.
Una de las características de la era de la brutalidad es que los estados pueden volverse fallidos, contribuyendo a fenómenos tan elocuentes en nuestra región como la diáspora, el nomadismo, los desplazados, las redes de sicariato, las bandas delictivas trasnacionales y sus nuevos modos de patentar una “ética” y una “estética” que consagra al asesino y al necroemprendedor.
¿Qué propuestas se ajustan al dossier?
Textos escritos de manera creativa o crítica y que respondan a los términos de la convocatoria. Se aceptarán trabajos en los siguientes géneros: ensayo literario, ensayo crítico, estudios comparados, retrospectivas, derivas (estas últimas pueden incluir diversos soportes: fotos, videos cortos, ilustraciones), ensayos visuales, dossier de imágenes. El material debe ser inédito, original y no estar sometido a consideración de otras revistas. Los interesados pueden enviar sus aportes hasta el 30 de mayo de 2024 al correo caimandeanteojos@casagrande.edu.ec
Los artículos de carácter crítico, los estudios comparados o las retrospectivas deben tener una extensión entre 4 mil y 7 mil palabras, incluyendo abstract y la bibliografía. Todo texto deberá tener el sistema de citación APA 7 y ser enviado en dos archivos. Uno en el que aparezca el texto sin autor y el otro donde aparezcan los datos esenciales del autor o autores (hasta tres), con un breve perfil curricular.
Los artículos creativos, derivas y ensayos visuales que formen parte del dossier tendrán una extensión no mayor a las 2 mil palabras.
Los trabajos académicos (estudios comparados, ensayos críticos o literarios) serán los únicos que se someterán a arbitraje. Los restantes serán aprobados por dos miembros del Consejo Editorial de Caimán de Anteojos.
Misceláneas, reseñas, comentarios de libros o de exposiciones, derivas creativas u otros artículos que no formen parte del dossier, no deben tener una extensión mayor de 2.500 palabras.

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